LOS APOSTOLES DEL ROCK (Programa 20-05-2026)
Miércoles 20-05-2026 - 22 hs. estuvieron presentes en el
programa :
01. BACKBONE (Chaco)
02. Bloque "Lo que Viene" "ROCKALCOLICS"
(Buenos Aires) (Diego Soraire)
03. NECROFAGA (Corrientes) Bloque "Pogo en
Betsaida" (Sebastian Reartes)
04.ANONYMATO (Buenos Aires) Bloque "Arvut
Metalico" (Claudio Machuca)
05.LOS ELEMENTALES
"Pappo's Blues vol 1" (1971)
06.EL BLOQUE DE ROQUE (Roque Silva)
Cortina Musical: CHAYE - Por tu suerte - Feat. DIEGO PETRU
LINK PARA ESCUCHAR O DESCARGAR PROGRAMA COMPLETO
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BACKBONE (Chaco)
BACKBONE EN LOS
APÓSTOLES DEL ROCK (Video)
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Bloque "Lo que Viene" "ROCKALCOLICS" (Buenos Aires) (Diego Soraire)
NECROFAGA (Corrientes) Bloque "Pogo en Betsaida" (Sebastian Reartes)
NECROFAGA EN LOS APOSTOLES DEL ROCK (Video)
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Un impacto inmediato causó el álbum debut de Pappo
(1950-2005), lanzado cincuenta años atrás, en enero de 1971. En ese momento el
rock argentino estaba en pleno crecimiento con bandas como Almendra, Manal y
Vox Dei y Pappo le aportó a esa escena que germinaba el primer héroe de la
guitarra, ícono infaltable para cualquier movimiento de rock. Norberto
Napolitano a través de su disco logró una voz distintiva; no ocultó sus
influencias de Eric Clapton, Jimi Hendrix y algún otro, más bien las celebró
con un avasallante impulso de fresca energía que dejó en evidencia un mensaje
personal para transmitir su música.
En efecto, las composiciones de Pappo’s Blues Volumen1 se
desmarcaron de los principales referentes del rock, ni el lirismo de Almendra,
ni el blues cruzado por el swinging jazz de Manal, ni las canciones de Vox Dei,
lo suyo fue rock puro y duro con fuertes influencias del blues de Chicago.
Sus críticos sólo aducían que hacía rock cuadrado, como si
eso en sí mismo fuese un defecto, juicios que no hicieron mella en su estilo y
ni esas audiencias que rápidamente conquistó. Para el guitarrista Miguel
Botafogo Vilanova la salida del disco debut de Pappo fue como una explosión.
“Había un violero que la rompía y que tocaba distinto a todos (aunque también
estaba Claudio Gabis). Hoy sabemos que ese guitarrista ya se vislumbraba en los
últimos discos de Los Gatos. Pappo tocaba con una magia especial, era muy
diferente y adelantado para la época”, recordó el músico.
Pappo venía de tocar con Los Abuelos de la Nada, Engranaje,
Carlos Bisso y su Conexión Nro. 5 y Los Gatos. Fue en 1970 cuando el productor
Jorge Alvarez lo impulsó para que deje el grupo liderado por Lito Nebbia e
inicie su camino como solista. Buenos Aires era un caldero artístico de la que
surgían infinidad de propuestas y Pappo aceptó cambiar la seguridad de una
banda como Los Gatos para hacer su propia música.
“Cuando Jorge Alvarez me dijo de grabar mi disco le dije que
no podía, porque estaba con Los Gatos y me dijo: 'Largá todo porque con un trío
te vas a sentir mejor'. Entonces nos dio la plata, todo bien, y nos pusimos a
grabar. El tipo se jugó, yo también porque dejé Los Gatos y fue Alvarez el que
le puso el nombre: Pappo’s Blues Vol. 1”, así contaba el músico ese comienzo
que marcó su carrera artística.
En algún momento de 1970 entraron al estudio para grabar un
disco emblemático y que sentó las bases firmes para toda una corriente del rock
que se fue inclinando hacia el rock pesado. El bajista de aquel disco, David
Lebón (apodado “Davies”), recién llegado de los Estados Unidos, decía acerca de
Pappo: Yo no podía ir con él en el auto porque me daba miedo; aceleraba en las
curvas, por ejemplo, y además era un tipo muy cambiante pero a mí, nunca me
faltó el respeto”, reflexión que coincide con lo sentía Black Amaya, histórico
baterista que tocó en el primer álbum y en cinco disco más de Pappo’s Blues:
“Pappo siempre te cambiaba, todo lo estaba modificando todo el tiempo y cuando
no, te decía 'me voy' y partía para Londres o los Estados Unidos”.
“Gracias a su música conocí otras bandas y otros
guitarristas. No salían discos ni de Cream ni de Jimi Hendrix por aquella época
o, al menos, no los conseguía; hoy, si miro hacia atrás me doy cuenta que su
forma de tocar y su música marcó mucho mi camino”, señaló Botafogo, que con 17
años salió de gira como bajista del trío de Napolitano y comenzó una fructífera
amistad de 32 años con Pappo.
Botafogo admite que se tuvo que comprar el Vol. 1 más de una
vez. “Lo tenía puesto todo el día hasta gastarlo en el Wincofón, sobre todo
porque cuando descubrí que en 16 (que era la velocidad más baja del equipo)
podía seguir mejor lo que hacía. En esa época no había dónde estudiar esa
manera de tocar y si bien podía sacar los riffs y alguna otra cosa, en los
solos me sonaba todo enredado. Con otros amigos que tocaban íbamos sacando por
partes los solos de Pappo, era una forma de reconstruirlos”, recordó este
músico con al menos quince discos como líder.
“El primer álbum de Pappo influyó a muchos guitarristas de
mi generación y de las que vinieron atrás: incluso esa influencia se percibía
en otros músicos importantes, como Luis Alberto Spinetta con Pescado Rabioso.
Cuando escuché este grupo por primera vez sentí que había algo del disco de
Carpo y mucho tiempo después, Luis me lo confirmó. Fue un disco que marcó en
ese tiempo a los músicos de rock, por todo, por su sonido, por los riffs, por
esa espontaneidad tan poco común en los discos de rock de aquella época”,
añadió el guitarrista.
Los temas de Pappo´s Blues Vol. 1 tienen audacia con algunos
solos de guitarra de antología. Ahora bien, el trío tiene un sonido podrido,
inédito hasta ese momento en el rock nacional.
Las canciones del Volumen 1
El álbum abre con Algo ha cambiado, dominado por un tremendo
riff y Pappo que canta “Por favor déjenme o voy a enloquecer/ No soy quien para
ser todo lo que soy”; le sigue un arreglo para el estribillo que toca con
wa-wah y dice “Algo ha cambiado dentro de mí/ que alucinado quiero vivir” y
luego regresa el riff; su solo está bien estructurado y tiene mensaje.
Distorsión y una cruza entre la psicodelia de Hendrix y el hard rock de Cream.
El tema se apaga como una licuadora que se desenchufa.
Le sigue El viejo, un tema a medio tiempo con slide “Yo soy
un hombre bueno/ lo que pasa es me estoy viniendo viejo”, canta sobre una base
de cierto tono country blues. Pappo aquí toca además el piano y su solo marca
un crescendo sobre una base de bajo y batería hipnótica.
Con Gris y amarillo vuelve el rock duro; un riff penetrante
y voz y guitarra hacen un unísono sobre la sólida base de Black y Davies.
“Dejaré mi vida guardada en un cajón/para que no tenga más desilusión” canta
sobre el arreglo del estribillo y el solo nos recuerda la sonoridad de las
improvisaciones del Jimi Hendrix Experience.
Hansen es un tema que cabalga a caballo del bajo; Pappo
canta con mucha cámara “Lejos de la ciudad, sin miedo y sin temor, quizás esté
mejor/ Hoy dejo todo y ya me voy” y un párrafo después reflexiona en sentido
contrario “Entonces pienso que/ no puedo evitar/ estar lejos de aquí/ esa es la
verdad” y rompe con toda esa cultura hippie de dejar la ciudad y marchar al
campo. No era para él. Toda una declaración de principios. El solo de guitarra
es potente y a través de las repeticiones intensifica el clima al que se le
suma Lebón en un contrapunto poderoso.
Adiós Willy es una balada en el piano que parece sólo un
bosquejo de un tema que no está terminado.
Y luego, una de las composiciones más versionadas del rock,
El hombre suburbano, quizás el tema más elocuente de este primer disco de Pappo
(y que ya lo había anticipado en la letra de Hansen), con una entrada soberbia
de guitarra que sigue con la voz de Pappo “Estamos en el tiempo en que el ser
humano vive con razón de ser/ con sólo unas palabras todo puede resolver/ Pero
pega una trompada y tira todo/ se cree ya muy listo con su modo de ser” y sigue
describiendo a ese hombre suburbano y llega un solo excelentemente
estructurado, inteligente y con una utilización del espacio impecable.
Especies es quizás un adelanto de lo que sería años después
Riff. La voz sobre una guitarra densa que se acelera en el solo hasta llegar a
sonar frenética.
Y el cierre con Adónde está la libertad, un tema de un
realismo valiente para todo lo que estaba sucediendo en la Argentina en esa
época y por demás premonitorio: “No creo que nunca/ sí, que nunca/ no creo que
nunca/ la hemos pasado tan mal” y la frase “el otro día me quisieron matar/
ametralladoras pa pa pa pa/yo sólo quiero escapar/ de todas esta locura
intelectual" y después todo se acelera, las zapadas muestran una clara
sintonía entre Pappo y Lebón; a mitad del tema cambia todo y queda el solo de
Pappo sobre un walking bass de Lebón, sube el tiempo y queda un rock
espléndido; un trío con groove único y con una fuerza interpretativa única para
la escena local.
El álbum fue producido por Alvarez y Pedro Pujó para Music
Hall. En la tapa, el músico está con un chico sobre los hombros en una
plantación de maíz en la chacra de la vedette y bailarina Nélida Lobato, donde
ensayaban Los Gatos.














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